Cuando estabas, estaba todo
Pasó apenas un mes y cuatro días que no estás y lo único que no paro de leer en todos lados es "Mamá". Sí, mañana es uno de esos días que quisiera que no existieran. ¿Por qué no resumen en un día, en una semana, un mes, el concepto "de la familia"? Tal vez no cambiaría mucho... Es verdad. Pero al menos no tendría que estar viendo una y otra vez todas y cada una de las maneras en que te podía llamar. Al menos, estoy segura, no me sentiría tan triste. Yo me pregunto, ¿cómo voy a pasar la maratón anual de los "Días de..."? Porque cuando vos estabas, estaba todo. No me importaban los "Días de...", porque mi mamá, estaba.
Quiero dejar de llorar, quiero que no duela tanto, quiero que dejes de ser lo más importante para mí. Quiero escaparme de estos días, de estos lugares, de estos pensamientos que te traen una y otra vez. Desearía que seas un recuerdo maravilloso que visito cuando quiero...
Ya pasará, espero. Que pasen rápido estos días, este tipo de días que no hacen más que entristecer mi existencia.
Te extraño, mamucha.
Quiero dejar de llorar, quiero que no duela tanto, quiero que dejes de ser lo más importante para mí. Quiero escaparme de estos días, de estos lugares, de estos pensamientos que te traen una y otra vez. Desearía que seas un recuerdo maravilloso que visito cuando quiero...
Ya pasará, espero. Que pasen rápido estos días, este tipo de días que no hacen más que entristecer mi existencia.
Te extraño, mamucha.
No sabés las veces que lloré esta semana, la angustia de pensar en este día, que solo se hizo un poco más agradable por mis hijas que son el motivo principal de mi felicidad. Momentos en los que pensaba por dentro, "Porque no me siento felíz, tengo mi familia, tengo lo que muchos quisieran..." Pero no, la mamá es nuestra principal conexión en este mundo, las que nos dió la vida e hizo todo para que estemos bien y tengamos lo que necesitamos. Y sumando que fue tan luchadora y aguantó lo que muchos no soportan, se hace imposible quitarla de nuestra mente, tampoco sé si quiero, la sigo amando y adorando, y también estoy muy muy triste. Te quiero Lu, sabés que podés contar con nosotros cuando lo necesites. Besos.
ResponderEliminarMamá era todo, porque a pesar de todos sus dolores, de su padecimiento, hablar con ella de mis cosas, de lo que me pasaba en el día, lo que sentía sobre las cosas, sobre las personas, era mi terapia. Ella me escuchaba, sin otro interés más que estar escuchando a su hija. Incluso cuando yo estaba mal, o tenía alguna boludez como un dolor de cabeza o una gripe, ella parecía olvidar su enfermedad para consolarme con su amor incuestionable.
EliminarTodo eso es lo que más me duele. Quizás algún día aprenda a hablarle y sentir esa misma sensación de alivio que sentía cuando mamá estaba ahí, escuchando.
A mí también me hace bien que estén las nenas, que esté Tahiel. Me alegran la vida. Hacen que las tristezas no lo sean tanto. Los quiero mucho, muchísimo. Los extraño siempre y sé que están ahí para cuando los necesite. Besos enormes, Pau.